domingo, 9 de noviembre de 2008

Berlín, conociendo Alemania desde su interior



Con un resfrío de aquellos que no te hacen sentir en el infierno, preparo mi bolso para emprender rumbo a Europa. Sinceramente el viaje nunca provocó en mi mayor ansiedad, ya que siempre consideré que en su mayoría, no podían comprender mas aya de lo evidente que son las banalidades. Intriga de cuanto me iba a sorprender si, conocer una cultura con mucha mas historia me hacía replantear todas las teorías y pensamientos que poseo acerca de la sociedad humana y el comportamiento humano en general, eso me daba ansiedad.

Al llegar a Berlín, ciudad mas pequeña que nuestro gran Santiago, pero con mayor cantidad de habitantes donde no necesitabas ir a un museo para ver historia; solamente recorrer sus calles y tener la información de cada uno de los lugares por los que pasábamos fue algo muy fascinante. Conocer el nazismo desde la historía, documentales y luego películas modernas como El diario de un Skinhead o American History X; fué impactante en su momento. Luego internarse en el Monumento a los judíos caídos en la guerra era angustiante, sentirte en la sombra y totalmente vulnerable de un momento a otro, yo creo que sin duda ha sido la experiencia mas escalofriante de mi vida.

Socialmente, puedo decir con envidia, que aya es todo como debería ser. Así de simple, la sociedad respeta desde los semáforos hasta los valores sociales; mi sentido común me dice de una sociedad madura, que los años de historia se traducen en un desarrollo social mas que económico, en un entender el verdadero sentido de las cosas, el no venir al mundo y tratarlo como un objeto desechable, el mantener nuestros principios independiente de las circunstancias, en el respeto y la confianza por las personas.

No me voy a aburrir mencionando los impresionantes Museos,ni lo los grandes palacios que visité, ya que considero que ni siquiera las fotografías pueden describir fielmente el sentir y el pensar que aconteció en mi en esos momentos. Simplemente me sentía en deuda de escribir acerca de los valores de esta sociedad y de mis percepciones al observar atento y en silencio a este nuevo paradigma que el destino ponía ante mis ojos.